20 abril 2013

Another crappy extraterrestrials movie: Xtro

Imphios

Creo que la primera vez que intenté ver Xtro duré 10 minutos pegado a la pantalla antes de empezar a echar espuma por la boca y caer de cabeza al suelo... pero el caso es que le di una oportunidad a la película y al final hasta me gustó. Xtro es un subproducto de extraterrestres bastante curioso a la par que chungo (bueno, es más chungo que curioso, para qué mentirnos jajaja)... Así que vamos al lío, a ver si con lo que leáis os dan ganas de verla jajaja.


Desde los títulos (que van acompañados de una música pegadiza y cutre de cojones) ya sabes que lo que vas a ver te puede producir serias lesiones en el cerebro... pero si aguantas hasta el final seguramente la disfrutes.


La cosa empieza en una bonita casa en la que se ve a un padre (Sam) con su hijo (Tony) jugando con su perro en pleno día (Rachel, la madre, se va de parranda en coche). Sam lanza un palo al cielo el cual explota dejando el mundo a oscuras y de repente llegan los extraterrestres y le abducen. Pero no os creáis que se molestaron en hacer un ovni ni nada por el estilo... es sólo una luz en el cielo...
Tres años después, un ovni cae en un bosquecillo y vemos al extraterrestre, que viene a ser un tío en posición de cangrejo andando hacia atrás con un traje cutre y una máscara en la que el rostro está en la nuca, y que llega a una casa y se fornica a una pobre muchacha para que, pasadas unas horas, "nazca" ya adulto un Sam que gusta de comer huevos de serpiente (de los que sale un moco verde espeso al aplastarlos), de convertir a su hijo a base de chupetones en un bicho raro, de traumatizar a su mujer y de matar a sus enemigos a base de gritos.
Pero no os creáis que el niño se queda atrás, porque convierte a su niñera también a base de chupetones en la panza (niño listo, porque la niñera está tremenda jajaja) en una máquina de crear huevos de extraterrestre, hace que un payaso enano cabroncete le ayude en varias situaciones (como matar al portero del edificio en el que vive), hace vivir a un muñeco gigante para que se cargue a su vecina de abajo... vamos, una ricura de niño.
Y Rachel, que le da una segunda oportunidad a su marido después de creer que les había abandonado, no sólo acaba quedándose sin marido y sin hijo (que se van en un ovni convertidos en bichos feos de cojones), sino que encima vuelve a su casa y le espera una sorpresita...
Y ahora imagináos toda la peli aderezada con una música que puede provocar una muerte súbita...

Pues esto es Xtro, una mezcla extraña de extraterrestres feos y pervertidos con música que provoca extraños estados en tu cerebro y que tiene escenas memorables como la del ataque del soldado-muñeco. Yo recomiendo verla con amigos para poder comentar las paridas que salen en pantalla, que así se hace más amena.
Así que ya sabes, si la has visto, si te gusta, si la odias, sea cual sea el sentimiento que tengas hacia esta peli, deja tu opinión en los comentarios :)
¡A disfrutar del "buen cine"!

El extraterrestre cangrejero hace acto de presencia.

Lo que tiene la pobre chica en la boca le
sale de la entrepierna al extraterrestre...

Huevos de serpiente, ¡la comida de los abducidos!

Yo creía que esos chupetones se hacían a las novias,
no a los hijos jajaja.

Uno de los compañeros de "juego" de Tony,
un payaso con muy mala baba...

Este "soldadito" protagoniza una de las
mejores escenas de toda la película.

Aprendiendo de su padre pero con mejor ojo,
Tony decide hacerle un chupetón a su niñera.

¡Qué bonita escena de hijo y padre!

¡Y que no me entere yo de que no has visto la película!

02 diciembre 2010

To all the strange rock'n'rollers

Carlito's

Título original: Hedwig and the angry inch
Género: Musical
País: Estados Unidos
Duración: 95 min.
Año: 2000
Director: John Cameron Mitchell
Guión: Trey Parker
Intérpretes: John Cameron Mitchell, Michael Pitt, Miriam Shor
Música: Stephen Trask
Fotografía: Frank G. DeMarco
Producción: Pamela Koffler, Katie Roumel y Christine Vachon

Hedwig and the angry inch (Hedwig y la pulgada cabreada) es una película musical atípica y, por supuesto, recomendadísima, basada en un musical que fue todo un éxito, siendo Stephen Trask el creador de la obra, con ayuda de John Cameron Mitchell (que hace el papel de Hedwig). La obra fue llevada al cine por la productora Killer films, ofreciéndole el puesto de director a John Cameron Mitchel, quien también la protagonizaría.

La película nos cuenta la historia de Hedwig (o más bien es ella la que nos la cuenta), a través de flashbacks/actuaciones. Hedwig, que en realidad es un chico de Berlín del Este (antes de la caída del Muro) llamado Hansel, conoce a un militar americano llamado Luther, quien le toma por una mujer mientras se da un baño de sol desnudo sobre los restos de una iglesia derruida por las bombas. Para poder casarse con él (y cruzar el muro), su madre le "regala" su identidad, tomando así su nombre (Hedwig, evidentemente). Pero no es suficiente, y para pasar el examen físico, debe hacerse una operación de cambio de sexo, que no sale del todo bien, dejándola con una “pulgada cabreada” que no sabemos muy bien qué es, pero ya no es ni un pene ni una vagina. Tiempo después, tras ser abandonada por Luther, forma un grupo de glam-punk-rock . La película se mueve entre los flashbacks que nos cuentan el pasado de Hedwig y el presente, la lucha de la banda con un cantante de moda y de éxito, Tommy Gnosis, por la autoría de sus canciones, quien se las robó a Hedwig durante su romance.

A grandes rasgos, este es el argumento de la película. La banda sonora es muy buena, destacando la que para mí es la mejor canción, The origin of love, una curiosa visión sobre el origen del amor. Las canciones van desde el punk hasta el glam-rock, contando tanto con baladas como con canciones muy cañeras. Las actuaciones son todas muy buenas, vistosas y potentes, y algunas verdaderamente desfasadas. La banda va siguiendo a Tommy Gnosis, tocando en locales bastante cutres situados cerca de donde éste actúa, para intentar boicotearle sin demasiado éxito.

La estética del film está muy cuidada, con un rollo retro-travesti-punk-purpurínico bastante resultón. Pelucones, maquillaje a mansalva y modelitos imposibles. John Cameron está muy bien caracterizado de Hedwig, al igual que los demás personajes, como Yitzhack, que es el novio de Hedwig (personaje muy ambiguo, ya que está caracterizado de hombre, pero se nota, o se sabe, que es una mujer, sobre todo cuando habla). Algunos números musicales están acompañados de dibujos creados para la ocasión por Emily Hubley, que describen lo que cuenta la letra, con una estética muy curiosa, casi como si los hubiera dibujado un niño.

La película no es una comedia, aunque pudiera parecerlo por ese aire transexual-erótico-festivo que destila, ya que tiene un trasfondo bastante serio, sobre la identidad personal (y sexual), la pérdida de la inocencia (quizá por eso los dibujos que acompañan a las canciones son así), los golpes y traiciones que sufre Hedwig (en una letra llega a decir que es un collage, por haber ido dando partes de sí misma a tanta gente) y, cómo no, el amor. Aunque tiene mucho humor negro y cinismo, y Hedwig hace gala de él continuamente, no es, como ya he dicho, una cinta de cachondeo ni una comedia, aunque haya cachondeo y humor por doquier.

Película muy recomendada para cualquiera a quien le gusten los musicales y las películas atípicas. Animo a todo el mundo a conocer a la autoproclamada “internacionalmente desconocida” Hedwig y su pulgada cabreada.

30 noviembre 2010

¡Plaga Zombie o muere!

M.O.E

¿Quién puede disertar una conclusión sobre el gusto universal definitivo?

Somos entes subjetivos por naturaleza. Por más neutrales que intentemos ser, nuestro punto de vista aparece de manera connotada en cada expresión. Así podemos decir que directa o inconscientemente todos hacemos juicios de valor. Por ejemplo, unos pueden referirse a los valores morales, aquello que nos hace ser buenas o malas personas; otros hablan de valores monetarios y lo bien que se vivía con 20 duros hace un par de generaciones; y dentro de otros tantos están también los que se fijan en los valores culturales: lo que es arte, lo que está bien hecho y/o lo que “mola”… y todo lo contrario.

Pues bien, imaginemos a un adolescente de 14 años a finales de los 90´ A.I. (Antes de Internet), en plena etapa de experimentación y “valoración de valores”. Está tranquilamente rondando una convención mayoritariamente de cómics, más concretamente FantaBAires ´98 A.M. (Antes del Manga), rodeado de vicio por doquier, y ante la ingente cantidad de actividades ofrecidas se decanta por ver una película titulada Plaga Zombie y cuyo flyer o panfleto (entregado en mano por los mismísimos integrantes de la película) rezaba algo así como “La primer película Argentina de Ciencia Ficción y Terror, Litros de Sangre, Zombis, Alienígenas, Cercenamientos, Amputaciones, Desmembramientos y Colorantes para Tortas”. Semejantes promesas no dejaban mucho lugar al resto de opciones, y así fue como quiso la providencia dejar caer ante los ojos de éste y de tantos otros jóvenes, no sólo 1 hora y 10 minutos de metraje de clase B, gore, alternativo, bizarro, underground, sino todo un mundo… Porque, mientras la sociedad nos marca claramente un camino a seguir tarde o temprano, con objetivos previamente delineados y una escala de valores ya definida, hay algunos “rebeldes” que se rehúsan a tomar las cosas por hechas y se tiran a la experimentación, a la búsqueda de nuevos límites, de nuevas formas, alternativas, y de nuevos valores.

Hernán Sáez, Walter Cornás, Pablo Parés y Berta Muñiz en la presentación
de Nunca asistas a este tipo de fiestas en el FantabAires del 99.

Porque estos chicos, estos jóvenes de 17 años que conformaron esta etapa adolescente (al igual que ellos mismos) de Farsa Producciones, no sólo consiguieron una satisfacción personal al realizar su primer largometraje, único del género en su país y con sólo 187 pesos (36,07€), sino que abrieron un nuevo mundo de posibilidades, gustos… “valores”, tanto a jóvenes inexpertos en la materia como a aquellos viejos soldados que transitaban el mismo camino y se vieron, bajo la luz de Plaga Zombie, acompañados de otra gente que sigue el mismo recorrido.

Como si de un pavo se tratara, toman el gusto por las patas y lo rellenan por otro agujero.

Como un resumido resumen de la sinopsis de la película podría servir el siguiente enunciado: “Alienígenas implantan en humanos un virus contagioso que los convierte en Zombies”.

Pero es que lo importante aquí va más allá del hilo conductor, y lo encontramos en su contenido, en el relleno del pavo: desde la loable labor de producción amateur, consiguiendo todo lo necesario para crear el universo que nos proponen; los personajes de cómic, con 3 protagonistas a saber: un médico botánico, un “trekki” informático y un luchador de catch, y cuyas situaciones dejan entrever las influencias del comic underground norteamericano; las influencias del cine de clase Z, cutre y/o casposo, con una gama de zombies que pasa por los agresivos, los que no se tienen en pié, los sádicos o guarros, los idiotas, los karatekas, los que se intentan escapar, los “jugosos” (también conocidos en los cines clandestinos al grito de “ese venía cargadito”); las interpretaciones imposibles, superando la barrera de la “mala actuación” gracias a la utilización de una lengua, idioma o acento “neutro”, como si del doblaje de una serie antigua se tratara; y la realización en todos sus apartados, desde la abundante creación de sangre, fluidos, vísceras, miembros y demás parafernalia gore, escatimando en los gastos y sin que esto afecte a la experiencia del espectador (o al menos no negativamente), pasando por los ojos de los propios realizadores al dejárselos en la cámara VHS editando las tomas “en directo”, grabando secuencialmente las tomas de las escenas, y terminando con una dirección en los planos única, extrema, llevando las concesiones hasta límites histriónicos con planos inclinados en 45º y 90º, vertiginosos zooms y peligrosísimos travellings “de cintura” cerrando plano, contrapicados de infarto, planos detalle desvergonzados, y un sinfín de recursos más que convierten a la película en una tesis de formas, una declaración de principios de un estilo que llevará por siempre implícito el registro de Farsa.




Así pues, queda patente la perfecta imperfección de esta película. Aquí se va más allá de la valoración ordinaria: la película es brutal, una joya, un curso sobre cómo hacer arte… sanía con tracción a pulmón y sangre. Y esto está fuera de toda duda, por lo que sólo queda lugar para una única cuestión: o estás de acuerdo con estas valoraciones y eres uno de los nuestros, o eres uno más del medio. Aunque ya te vi llegar… estás terminando de leer esto, y eso es porque ya has pasado y hasta te has puesto cómodo. Así que prepárate… aún queda la segunda parte…

PLAGA ZOMBIE: ZONA MUTANTE

-“Sobre gustos no hay nada escrito.”-, dijo una vieja que comía mierda.

"Stand hamburguesero" de Farsa Producciones en FantabAires 2001.
En ella estoy yo (abajo en el centro) junto a Hernán Sáez, Walter Cornás,
Pablo Parés y Berta Muñiz (además de un hermano y un espontáneo).

14 noviembre 2010

Nuevas incorporaciones...

Imphios

¡Muy buenas, amigos!
Dentro de poco tendremos a un nuevo miembro en el equipo de Cuidado con el Zombie, alguien cuyo cerebro está en el mismo estado que el de los demás miembros (o incluso peor) y que es argentino, con lo cual va a poder hablarnos, además de películas malas en general, de la ponzoña fílmica de su país (al igual que nosotros hablamos de vez en cuando de la ponzoña fílmica de España jejeje): el señor M.O.E, que como carta de bienvenida está preparando unos textos sobre dos de las películas de FARSA Producciones: Plaga Zombie y Plaga Zombie: Zona Mutante (de las cuales me declaro fan).
Más o menos para la semana que viene podréis leer el primero de los dos artículos. Así que hasta entonces a esperar jajaja.
¡Saludos!

Aquí el VHS de Plaga Zombie que me regaló y que guardo como un tesoro jejeje.

11 noviembre 2010

Kung-fu caspa, parte 2: Conspiración de Shaolin

Imphios

¡Hola a todos!
Hoy vuelvo a la carga con este pedazo de género llamado amigablemente kung-fu caspa por ser la serie b de las artes marciales.
Esta vez le ha tocado el turno a Conspiración de Shaolin, una película que me descolocó completamente porque llegan a pasar cosas que, aún siendo una película de este tipo, sorprenden (pero no para bien precisamente jajaja). Vamos con ella.


Conspiración de Shaolin, de Li Chao Yung. Ya la película empieza bien, con un tío tocando la flauta y que usa dicho instrumento para cargarse a cuanto ser viviente se cruza en su camino, y sin razón aparente. Luego la escena cambia y salen dos personajillos paseando por un bosque y son asesinados por un tío llamado Espada Voladora y que tiene como arma unas cuchillas boomerang. La escena vuelve a cambiar y la sobrina de uno de los que han sido asesinados por Espada Voladora intenta vengarse y de repente aparece un tío con una espada dorada que la ayuda. Espada Voladora huye y el novio de la pobre chica, que aparece de repente, ataca a su salvador (cuyo plan es robar el elixir del tejón de jade)… ¿os enteráis de algo? Pues os aseguro que aún viendo la peli seguiríais igual.
Tras otras tantas escenas inconexas en las que hay gente volando y saltos en camas elásticas (no pensaríais que los turcos son los únicos que las usan), coreografías de lucha decentillas y escenas de noche en las que no se ve una mierda (y no duran poco precisamente), vuelve a aparecer espada voladora y se lo cargan, y luego reaparece el tío de la flauta, pero también dura un suspiro porque lo envenenan...
Ahora vienen más escenas que no explican nada de la peli, te introducen unos malos que dan más pena que miedo y llegamos a la recta final.
El malo malvado se toma el elixir y se transforma en un tío peludo que aunque tenga la boca cerrada ruge como un león. Se carga a todo el mundo porque sí (y a un pobre hombre lo dobla por la mitad cual mantel) y el tío de la espada dorada se pone a luchar contra él. Tras unas cuantas hostias llega el novio de la chica y releva al de la espada dorada, y viene una batalla épica en la que los dos personajes luchan usando como arma estatuas enormes de piedra (recordemos que el novio de la chica es un tío normal). Cuando el malo está a puntito de ganar, el de la espada dorada le mete una estocada en el sobaco, luego salta hasta la estratosfera en cámara lenta y con sonidos de nave espacial de los 60 y hace un picado para clavarle la espada al malo en la cabeza, luego le da una patada y éste muere. El de la espada dorada gira la cabeza como para decir alguna frase y antes de que deje de moverse la peli se termina de repente…

Vale que estemos acostumbrados a este tipo de finales, pero es que me parece excesivo jajaja.
Como os habréis dado cuenta, los personajes aparecen y desaparecen tan de repente que no te enteras de nada. Eso sí, sólo por la parte final, desde que el malo se transforma, merece la pena ver la película.