El cine turco me produce fascinación y espanto al mismo tiempo, pero es la curiosidad la que me impulsa a ver nuevas películas turcas (cada cual más mala). Es extraño, amigos compañeros, que este humilde servidor no pueda dejar de ver estos truños aunque todo el mundo me lo diga (que deje de verlos, claro). Pero como ya dije anteriormente, siento una malsana atracción hacia las películas malas (creo que ya estoy llegando a un punto en el que voy a tener que ir al psiquiatra y contarle todo, jajaja). Pero bueno, voy a pasar a analizar un poco varias de las películas que más me han impresionado, y que no tienen desperdicio alguno.
3 dev adam (Santo y el capitán América contra el malvado Spiderman) de T. Fikret Uçak. La peli va de un Spiderman verdoso que es un traficante y falsificador de dinero, al que el flequillo le sale por los agujeros de los ojos haciendo que parezcan enormes cejas estilo maestro de kung-fu (y que lleva los párpados maquillados de blanco), que se va de Estados Unidos a Méjico haciendo maldades para luego acabar en tierras turcas... Entonces, Santo y el Capitán América unen fuerzas y van a ese maravilloso país a buscarle (y extrañamente saben hablar el idioma a la perfección). Allí, Spiderman se divierte fileteando la cabeza de una pobre chica con el motor de una lancha, aunque más adelante usa “sofisticados” sistemas de tortura y muerte, tales como un hámster dentro de un tubo a la altura de los ojos de un personajillo (os podéis imaginar que el animalillo anda con hambre), puñaladas traperas, convertir a una pareja que se está haciendo arrumacos en la ducha en un pincho moruno... Mientras tanto Santo y el Capi, que han investigado muuuuucho, encuentran a Spidey y tras la peor lucha de toda la peli, le fulminan.
Además de tener unas coreografías de lucha de lo más cutre que hay dentro del cine turco, los sonidos son peores incluso que los de la película más cutre dentro de las más cutres del kung-fu caspa.
Veredicto: una película imprescindible que hay que ver una vez y no más (porque puedes morir en el intento).
Por cierto, os pongo unas capturas de los personajes principales para que veáis los trajes, que son la monda.


Süpermen Dönüyor (el retorno de Superman) de Kunt Tulgar. Nada más poner la película y ver que las estrellas y planetas son adornos de navidad, te dan ganas de quitarla. Pero en cuanto ves el maravilloso símbolo de Superman cosido a una tela con estrellitas bordadas intentando imitar a la original, es que se te cae el alma a los pies. Pero yo, con dos cojones, la vi entera. Kripton, que es un adorno navideño verde, supuestamente explotó por culpa de unos gases (¿?) y para conservar a su especie mandaron al hijo del jefazo (que se llama Tayfun) al espacio en un cohete que va a caer en el jardín de sus padres adoptivos... ese hijo que cuando es mayor es feo con avaricia, está escuchimizao y que es más inexpresivo que Steven Seagal (del cual soy fan)...
Tayfun se va a una cueva vestido de paisano y lanza una piedra de Kripton, ésta explota y aparece su padre, que es un viejo mellao y feo como él solo (entonces sabemos por qué el pobre Superman es así) y le cuenta una milonga de que todos en Kripton eran Supermanes y Tayfun es el último, que tiene la inteligencia del rey Salomón, la fuerza de Hércules, la paciencia de Atlas, la salud de Zeus, el valor de Aquiles y la rapidez de Mercurio (sí que les molaba la mitología a los “Supermanes” jajaja)... y de repente, sale vestido con el traje de Superman y se va volando por ahí en unas maravillosas escenas de vuelo en las que se ve un muñecazo cutre sobre croma, o al propio Tayfun con sucesiones de escenas de fondo...
Bueno, voy a resumir que esto se alarga... el malo (que se parece muchísimo a Lee van Cliff) quiere hacerse con una piedra de Kripton para usarla con una máquina suya y convertir los metales en oro. Tayfun, que trabaja de periodista en el Dünya (el Daily Planet) y le mola Alev (Lois Lane), se entera de ello y va a impedirlo. El malo rapta a Alev e intenta matarla, pero Tayfun la rescata. Luego se pasa por un almacén del malo para rescatar al padre de Alev (que posee otra piedra de Kripton) y hay algunas escenas que dan más risa que otra cosa: a Tayfun le cuesta atravesar una puerta de madera (que se ve que son unas tablas mal colocadas), le disparan (pero se ve que están lanzando las balas con la mano), le apuñalan con un cuchillo de plástico (que se dobla malamente) y le dan un sillazo en la cara que hace que caiga sobre una máquina y se electrocute... Después hay mucha escena cutre de por medio y al final vuelven a secuestrar a su chica, va a rescatarla y le dejan K.O. de un tablazo en la nuca. Cuando se despierta la rescata, mata a un tío (nunca pensé que Superman haría algo así) y fostia a otros tantos y va en busca del malo, que intenta escapar en coche pero no puede porque Tayfun le ha levantado las ruedas de atrás (pero se ve un gato entre los neumáticos)...
Sólo me falta deciros que por suerte la película dura tan sólo una hora y 7 minutos. Os la recomiendo como amante del cine cutre, aunque habrá momentos que queráis matarme por ello jajaja.
Pues nada, espero que disfrutéis con estas dos maravillas del cine si os las "agenciáis," porque fuera de Turquía no creo que os las encontréis en DVD ni VHS. E iros preparando, que a la próxima caen dos de Cüneyt Arkin, jejeje.
¡Saludos a todos!
3 dev adam (Santo y el capitán América contra el malvado Spiderman) de T. Fikret Uçak. La peli va de un Spiderman verdoso que es un traficante y falsificador de dinero, al que el flequillo le sale por los agujeros de los ojos haciendo que parezcan enormes cejas estilo maestro de kung-fu (y que lleva los párpados maquillados de blanco), que se va de Estados Unidos a Méjico haciendo maldades para luego acabar en tierras turcas... Entonces, Santo y el Capitán América unen fuerzas y van a ese maravilloso país a buscarle (y extrañamente saben hablar el idioma a la perfección). Allí, Spiderman se divierte fileteando la cabeza de una pobre chica con el motor de una lancha, aunque más adelante usa “sofisticados” sistemas de tortura y muerte, tales como un hámster dentro de un tubo a la altura de los ojos de un personajillo (os podéis imaginar que el animalillo anda con hambre), puñaladas traperas, convertir a una pareja que se está haciendo arrumacos en la ducha en un pincho moruno... Mientras tanto Santo y el Capi, que han investigado muuuuucho, encuentran a Spidey y tras la peor lucha de toda la peli, le fulminan.Veredicto: una película imprescindible que hay que ver una vez y no más (porque puedes morir en el intento).
Por cierto, os pongo unas capturas de los personajes principales para que veáis los trajes, que son la monda.


Süpermen Dönüyor (el retorno de Superman) de Kunt Tulgar. Nada más poner la película y ver que las estrellas y planetas son adornos de navidad, te dan ganas de quitarla. Pero en cuanto ves el maravilloso símbolo de Superman cosido a una tela con estrellitas bordadas intentando imitar a la original, es que se te cae el alma a los pies. Pero yo, con dos cojones, la vi entera. Kripton, que es un adorno navideño verde, supuestamente explotó por culpa de unos gases (¿?) y para conservar a su especie mandaron al hijo del jefazo (que se llama Tayfun) al espacio en un cohete que va a caer en el jardín de sus padres adoptivos... ese hijo que cuando es mayor es feo con avaricia, está escuchimizao y que es más inexpresivo que Steven Seagal (del cual soy fan)...Tayfun se va a una cueva vestido de paisano y lanza una piedra de Kripton, ésta explota y aparece su padre, que es un viejo mellao y feo como él solo (entonces sabemos por qué el pobre Superman es así) y le cuenta una milonga de que todos en Kripton eran Supermanes y Tayfun es el último, que tiene la inteligencia del rey Salomón, la fuerza de Hércules, la paciencia de Atlas, la salud de Zeus, el valor de Aquiles y la rapidez de Mercurio (sí que les molaba la mitología a los “Supermanes” jajaja)... y de repente, sale vestido con el traje de Superman y se va volando por ahí en unas maravillosas escenas de vuelo en las que se ve un muñecazo cutre sobre croma, o al propio Tayfun con sucesiones de escenas de fondo...
Bueno, voy a resumir que esto se alarga... el malo (que se parece muchísimo a Lee van Cliff) quiere hacerse con una piedra de Kripton para usarla con una máquina suya y convertir los metales en oro. Tayfun, que trabaja de periodista en el Dünya (el Daily Planet) y le mola Alev (Lois Lane), se entera de ello y va a impedirlo. El malo rapta a Alev e intenta matarla, pero Tayfun la rescata. Luego se pasa por un almacén del malo para rescatar al padre de Alev (que posee otra piedra de Kripton) y hay algunas escenas que dan más risa que otra cosa: a Tayfun le cuesta atravesar una puerta de madera (que se ve que son unas tablas mal colocadas), le disparan (pero se ve que están lanzando las balas con la mano), le apuñalan con un cuchillo de plástico (que se dobla malamente) y le dan un sillazo en la cara que hace que caiga sobre una máquina y se electrocute... Después hay mucha escena cutre de por medio y al final vuelven a secuestrar a su chica, va a rescatarla y le dejan K.O. de un tablazo en la nuca. Cuando se despierta la rescata, mata a un tío (nunca pensé que Superman haría algo así) y fostia a otros tantos y va en busca del malo, que intenta escapar en coche pero no puede porque Tayfun le ha levantado las ruedas de atrás (pero se ve un gato entre los neumáticos)...
Sólo me falta deciros que por suerte la película dura tan sólo una hora y 7 minutos. Os la recomiendo como amante del cine cutre, aunque habrá momentos que queráis matarme por ello jajaja.
Pues nada, espero que disfrutéis con estas dos maravillas del cine si os las "agenciáis," porque fuera de Turquía no creo que os las encontréis en DVD ni VHS. E iros preparando, que a la próxima caen dos de Cüneyt Arkin, jejeje.
¡Saludos a todos!
El dragón y el joven maestro. Empezaré diciendo que me llevé una sorpresa con esta película. Parecía que era de las malas la peor, pero resultó ser muy entretenida (aunque la historia no sea muy buena que digamos). Los elementos principales de esta peli son un mapa del tesoro, una panda de malos que dan un poco de risa, un justiciero llamado ninja de plata al que le sale un competidor (que es también un ninja aunque sólo hay chinos en la peli…), un prota con greñas que se parece y grita como Bruce Lee, miles de posturitas de artes marciales que no vienen a cuento (en primer plano ves a dos tíos luchando y en el fondo están un puñado de tíos haciendo posturas y moviéndose como para rellenar hueco), buenas luchas y un final que incluso en este tipo de películas es raro…
Los 13 golpes mortales del kung-fu. De esta película sólo debéis saber tres cosas: que es aburrida de cojones, que las luchas son bastante cutres y que no hay ninguna técnica que se llame los 13 golpes mortales (aunque por el título parece que haya una). Además, la mayoría de las luchas están puestas a cámara rápida, lo cuál hace que las ya de por sí ridículas peleas lo sean más aún. Alejaos todo lo que podáis de este subproducto de las artes marciales. Y si os decidís a verla, luego no me culpéis a mí, porque ya os avisé XD.
Los ojos del dragón. Va de unas mafias intentan hacerse con una fórmula que ha inventado un científico ruso. La CIA intenta recuperar esa fórmula y salvar a la hija del científico. El malo malvado de la película es un ninja norteamericano, y el bueno, que pertenece a la CIA también es un ninja norteamericano (WTF?). Hay luchas de por medio, efectillos cutres pero que te hacen reír, unos “actorazos” bastante pobres en interpretación y un guión parido por un mono ciego...
¡Muy buenas!
Título original: The Rocky Horror Picture Show










Guinea pig, Flowers of flesh and blood, de Hideshi Hino. En esta enfermedad visual japonesa, que pertenece a una serie de películas, que fue tomada como una snuff verdadera (incluso se inició una investigación debido a una denuncia del actor Charlie Sheen), nos presenta a un tipo vestido de samurai, que inyecta a una mujer una droga que convierte el dolor en placer. Tras esto, se dedica a la metódica amputación de los miembros de la chica, así como a abrirle el vientre, creando una depravada “obra de arte”. Después se nos ofrece una panorámica de los demás “trabajos artísticos” del tipejo este, como cuerpos en la bañera plagados de gusanos y cosas así. El tan ajeno concepto que tienen de ver el arte y la belleza a través de la violencia. Para estómagos duros.
Ilsa, la loba de las SS, de Don Edmons. ¿Qué decir de una película que hasta el propio director se avergonzó de haber hecho? La cinta, considerada de culto, trata sobre una oficial de las SS que en nombre de la guerra realiza los experimentos (torturas) más aberrantes que se le ocurren, mientras se pasa por la piedra a todo el que puede. Mezcla de sexo y violencia, no es más que un compendio de escenas realmente brutales (las torturas), escenas muy subidas de tono y un gran empeño en mostrarnos el voluptuoso cuerpo desnudo de Dyanne Thorne. Poco más tiene esta película que, de hecho, sólo he visto a trozos. Las otras dos películas de la trilogía son más de lo mismo.
Saló o los 120 días de Sodoma, de Pier Paolo Passolini. Una de las películas más desagradables de la historia. Inspirada en el libro del Marqués de Sade, trata sobre unos aristócratas fascistas totalmente depravados, que tienen a un montón de jovencitos como meros esclavos, y a los que hacen pasar por todas las vejaciones y humillaciones posibles. Consta de cuatro segmentos temáticos o círculos: el Anteinfierno, donde los jóvenes son capturados. El círculo de las manías, donde los fascistas se dedican a saciar su apetito sexual con los chicos y chicas de las formas más humillantes. El círculo de la mierda, donde se prepara un festín con la mierda de los pobres chavales. Y por último el círculo de la sangre, donde los fascistas torturan, matan y violan de las formas más crudas y gráficas a los jóvenes. Un encanto de película, vaya.
The burning moon, de Olaf Ittenbach. Cinta de ultragore alemán, en la que un chico drogadicto se queda una noche al cuidado de su hermana, y no se le ocurre otra cosa que contarla dos historias a cada cual más macabra. En la primera, menos “interesante”, un trastornado se pela a la familia de su novia en una sangrienta masacre. En la segunda, un cura rapta chicas y las sacrifica en honor de Satán. En esta segunda historia, lo realmente “interesante” es la extraña visión del infierno que vemos en ella. Casi parece un manicomio surrealista, con gente perturbada (claro), amputaciones, almas torturadas y cosas extrañas. Para ponérsela a tu hermano pequeño.
Das komabrutale duell, de Heiko Fipper. Cinta muy bizarra y amateur que es casi imposible de ver entera, que más que rodada, parece haber sido vomitada por alguien. Gore de baratillo, exagerado y al peso. Escenas brutales (pero cutrísimas) que se suceden una detrás de otra casi sin solución de continuidad, de un cutrerío tal que llega un punto en que la sangre parece barro. O es barro. Debe tener un argumento, pero merced a mi salud mental no me he molestado en averiguarlo.
Holocausto caníbal, de Ruggero Deodato. Esta sí que la he visto entera. Un tío, no recuerdo si es explorador, documentalista o qué carajo (no iba a volver a ver esta cosa para asegurarme, la verdad), encuentra el metraje de un grupo que había ido a hacer un documental sobre caníbales. Al ver la película, descubren una panda de cabrones que matan animales, violan a una nativa y queman un poblado. Por supuesto, encuentran la muerte al final. En fin, algo de sexo turbio, violencia que se pretendía “real”, muertes de animales (estas escenas sí eran reales), barro, sangre y caníbales. Una lindeza digna para limpiarse el culo tras ir de vientre. Poco o nada recomendable. Como cualquier cinta de “cine” mondo.
Título original: The Toxic Avenger